9.04.2006

El sabor de la vida

Conversando con una amiga de Santiago a cerca de desilusiones amorosas y algunos problemas relaciones llegué a una conclusión: "Son los altos y bajos los que le dan sabor a nuestra vida". Por supuesto que no soy el primero en decirlo ni en llegar a esta conclusión, son muchos los que se han dado cuenta que si esta vida no tuviera problemas, sazones y desazones no seria lo mismo. Es solo cuestión de recordar cuanto momentos difíciles hemos pasado y que ya casi no recordamos y que en un momento pensamos que se nos vendría el mundo abajo pero aún estamos aquí, y muchas de ellas nos ayudan a seguir adelante y no permitirnos morir en el intento por vivir esta vida sabrosa.

Tan conocida es esta teoría que ha servido incluso como un argumento de una famosa película como es "The Matrix", si recuerdan cuando Smith le explica a Neo que en un principio se había creado un software perfecto en donde todos eran felices y la vida era perfecta, pero que muchas "cosechas" se habían perdido, en cambio cuando crearon uno con problemas como los que tenemos hoy, todo funcionó perfectamente.

Yo en lo personal he pasado por momentos difíciles en los que, al igual que muchos, he deseado desaparecer del mapa, borrarme y que nadie pueda verme, pero cuando todo ha pasado y la vida continúa me doy cuenta que todo no era tan terrible, que son cosas que hacen que esta vida sea mucho mas interesante.

Imaginen por un momento un mundo en donde nadie tiene problemas, en que nadie necesita de amigos o personas a su lado para apoyarlo ya que no habrá causas o motivos que nos hagan necesitar de ellos, seriamos tan autosuficientes que daría asco, nuestra vida sería tan monótona que nos aburriríamos y quizá buscaríamos la manera de terminar con nuestra vida porque es tan perfecta que no la querríamos vivir. Tal vez estaríamos tan angustiados por esta situación que nos empecinaríamos en introducir imperfecciones a nuestra vida para poder tener algo de emoción.

La vida es mucho más bella de como la pintan, solo hay que saber buscar el ángulo desde donde mirarla, al igual que una fotografía.

9.01.2006

Una conversacion necesaria


Este viaje a Santiago fué bastante rescatable, mucho mas que cualquier otro que halla realizado en estos 3 años que llevo aca en Concepción, devido a que tuve una conversacion, no muy larga, pero de profundo sentido, tanto para mi como para ella. Como sabrán algunos mi madre es madre soltera y yo nunca he conocido a mi padre; por mucho tiempo incluso ignore su nombre, ya que como no era parte de mi vida lo olvidaba facilmente. Despues de un retiro espiritual que tuvimos en nuestra iglesia, me di cuenta que realmente me afectaba esta situación de no conocer al responzable de tanta maravilla en esta tierra (mi padre) y decidí hacer algo al respecto, así que me senté junto a mi madre y empece a preguntar cosas a cerca de mi progenitor. Ahora se que se llama Juan Francisco Hernandez Silva, tengo entendido que vive en Viña del Mar, es Profecional (contador me parece) y otros datos de menor importancia.

Fué algo impactante saber la realidad de como llegué a este mundo, de como fue desarrollandose la relación entre mis padres y como todo acabó entre ellos gracias a este pechito.
Creo que fué una decisión valiente la de mi mamá la de tener un hijo a lo 20 años y de no dejarse influenciar por otras personas para que abortara.

Gracias a eso soy lo que soy hoy, un estudiante, aunque no prodigio pero tampoco porro, un hombre de bien (creo) y una persona que respeta y admira mucho el vinculo familiar y la amistad.

Espero que sepan que un hijo no es el fin del mundo sino el comienzo de uno y que la pena y la rabia se pasan normalmente despues del parto, pero la depresión y la culpabilidad por un aborto no se van jamás.